¿Por qué se ha dado la primera prioridad a las personas mayores de residencias y a los profesionales que trabajan en éstas?

Desde el inicio de la pandemia, se han producido casi 30.000 fallecimientos debido a COVID-19 (confirmado o sospechado) en las casi 5.500 residencias, suponiendo más del 42 % de todas las muertes por COVID-19 en España. Se estima que han fallecido un 8% de los residentes desde el inicio de la pandemia. La letalidad en este grupo es la más alta de todas (llegó a ser de un 22%).

 

En Andalucía, se han registrado más de 2.114 fallecimientos en residencias por esta infección, lo que supone un 25% de todas las muertes por COVID-19 en esta comunidad.

 

Es, por tanto, la población más vulnerable, al convivir en el mismo sitio muchas personas de avanzada edad y habitualmente con patología de alto riesgo. Actualmente, ya están vacunados más del 95% de los residentes, todos ellos con la vacuna Comirnaty® (Pfizer-BioNTech), y los primeros efectos positivos en reducción de casos y hospitalizaciones ya se está constatando.

 

Los profesionales de las residencias también se han vacunado en su gran mayoría, para evitar en lo posible que sean vehículo de transmisión del virus a estas residencias.

 

Los nuevos internos y los nuevos profesionales que se vayan incorporando a las residencias de mayores y centros de día, deben ir vacunándose igualmente lo antes posible con Pfizer si no estaban previamente vacunados, siempre con 2 dosis independientemente del antecedente de COVID-19.

 

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