Vacunación viajes internacionales:
fiebre tifoidea

11 julio 2022

 

¿Qué es la fiebre tifoidea?

Es una enfermedad infecciosa causada por una bacteria llamada Salmonella typhi, que generalmente se transmite a través de alimentos o agua contaminados, y que puede llegar a ser grave y mortal. En España ha ido descendiendo drásticamente en las últimas décadas, pero aún es frecuente en países de bajos recursos.

Es más frecuente en población infantil, adolescente y adultos jóvenes.

¿Qué síntomas y complicaciones produce?

Cursa con fiebre prolongada, cansancio, dolor de cabeza, náuseas, dolor abdominal, falta de apetito, insomnio y diarrea o estreñimiento (este último más común en adultos y en jóvenes). La fiebre tifoidea se trata con antibióticos, aunque recientemente hay numerosas resistencias a los antibióticos habituales.

Incluso cuando los síntomas desaparecen, las personas pueden seguir siendo portadoras de la bacteria tifoidea, lo que significa que pueden transmitirla a otras personas a través de sus heces durante periodos de tiempo variables.

¿Cómo se transmite?

Se adquiere a través del consumo de alimentos o aguas contaminadas, o mediante el contacto directo con heces contaminadas (vía fecal-oral). Las frutas y verduras crudas (a veces fertilizadas con aguas residuales con excrementos humanos), la leche y los productos lácteos contaminados, o los mariscos contaminados por aguas residuales, son fuentes habituales de la enfermedad.

La bacteria Salmonella typhi entra por vía digestiva, alcanzando el intestino delgado, desde donde penetra en el torrente circulatorio y desarrolla la enfermedad. Solo las personas enfermas o las portadoras (algunas personas tras padecer la enfermedad) pueden eliminar Salmonella typhi al medio ambiente donde contaminan agua y alimentos. Las moscas pueden actuar como vectores y contaminar los alimentos al trasladar en sus patas la contaminación bacteriana de un alimento a otro.

¿Cómo podemos prevenirla?

El acceso a agua potable y saneamiento adecuado, la higiene entre los manipuladores de alimentos y la vacunación contra la fiebre tifoidea son los efectivos para prevenir esta enfermedad infecciosa. Los viajeros deben adoptar las precauciones necesarias con el agua y los alimentos, así como ser vacunados para determinados destinos.

¿En qué países hay riesgo?

Aunque esta enfermedad se puede adquirir en cualquier lugar del mundo, el riesgo para los viajeros internacionales es mayor en zonas de África subsahariana, en el Subcontinente Indio, Sur de Asia, Pacífico Occidental, y en algunos países de América del Sur (ver mapa); en algunos destinos con microorganismos resistentes a antibióticos (India, Pakistán, Irán, Nepal…) las medidas de prevención son de gran importancia.

Incidencia de fiebre tifoidea por países a nivel mundial.

Fuente: Plotkin´s Vaccine 2020.

El riesgo está asociado a las malas condiciones higiénicas en relación con la preparación y manipulación de los alimentos, con el control de la calidad del agua de bebida y con aquellos lugares donde la eliminación de aguas residuales no se controla. Las comunidades pobres y los grupos vulnerables, incluidos los niños, corren el mayor riesgo; actualmente supone una carga significativa y subestimada para los niños de Asia y el África subsahariana..

Las tendencias actuales de resistencia a los medicamentos, el cambio climático y la urbanización aumentan el riesgo de brotes de fiebre tifoidea en todo el mundo.

¿De qué vacunas de la fiebre tifoidea disponemos en España?

Aunque existen tres tipos de vacunas en el mundo (las vacunas vivas atenuadas, las de polisacáridos sencillos y las de polisacáridos conjugados con proteínas), en nuestro país solo disponemos de dos tipos de vacunas, pero de tres preparados de distintos laboratorios:

  • Vivotif®: es una vacuna viva atenuada, que se administra por vía oral, en forma de cápsulas con cubierta entérica. No se debe administrar a menores de 5 años. Es muy importante que la administración no se realice con alimentos o bebidas calientes porque podría provocar la inactivación del microorganismo. Es recomendable administrarla una hora antes o dos horas después de la ingesta. Tomar con líquidos fríos o tibios, pero no calientes.
  • Typhim Vi® y Typherix®: ambas son vacunas inactivadas, de polisacáridos no conjugados, que se administra por vía intramuscular. No se deben administrar a menores de 2 años.

La efectividad de ambos tipos de vacunas oscila entre el 50 y el 80%, persistiendo la inmunidad aproximadamente durante 3 años. Es importante señalar que, en los casos de viaje a zonas endémicas, la vacunación debe acompañarse de educación las recomendaciones sanitarias dirigidas a evitar los alimentos y bebidas contaminados, ya que la protección con las vacunas no alcanza una protección total.

¿Quién debe vacunarse?

Los viajeros que se dirijan a zonas altamente endémicas, especialmente países de Asia (subcontinente indio), África subsahariana, Pacífico Occidental y algunas zonas de Latinoamérica. La recomendación de la vacunación frente a la fiebre tifoidea en estas áreas incluye a viajeros convencionales, a personal militar, a inmigrantes que visitan sus países de origen (VFR, visiting friends and relatives), sobre todo si las estancias son prolongadas y los entornos desfavorecidos.

La indicación personalizada debe realizarse en las consultas del viajero, por parte de profesionales especializados, por lo que se debe consultar en un Centro de Vacunación Internacional.

¿Dónde me puedo vacunar?

Las tres vacunas frente a la fiebre tifoidea se dispensan en oficinas farmacias con prescripción médica. También se encuentran disponibles en algunos de los Centros de Vacunación Internacional del territorio nacional.

¿Cuándo debo vacunarme?

En el caso de la vacuna atenuada oral, la toma debe completarse, al menos, 10 días antes de la posible exposición y debe tenerse en cuenta que requiere 5 días para ser tomada de forma completa. La vacuna oral no debe administrarse en el caso de estar recibiendo tratamiento con antibióticos o antipalúdicos y hasta 3 días después de su suspensión.

Las vacunas inactivadas que se administran por vía intramuscular, deben ponerse al menos 14 días antes del viaje.

¿Cuántas dosis son necesarias?

Depende de la vacuna que se emplee:

  • Vivotif (3 cápsulas orales). La vacunación completa consiste en tomar tres cápsulas administradas a lo largo de cinco días (los días 1, 3 y 5), es decir cada 48 h, y la toma siempre separada una hora de los alimentos.
  • Typhim Vi y Ambas vacunas se administran con pauta de una sola dosis, que se inyecta por vía intramuscular.

¿Son necesarias dosis de recuerdo?

La dosis de refuerzo de las tres vacunas se puede administrar cada 3 años si continua el riesgo de exposición.

En el caso de la vacuna atenuada que se toma oralmente, para proceder a la revacunación se deben tomar de nuevo 3 cápsulas (con intervalo de 2 días entre cada una).

En el caso de la vacuna inactivada que se administra por vía intramuscular, una dosis de nuevo, a partir de los 3 años de la dosis anterior.

¿Quién no debe vacunarse?

Como norma general aquellas personas que presenten problemas médicos que contraindiquen la administración de estas vacunas, así como las personas que han presentado hipersensibilidad a dosis anteriores.

Las vacunas antitíficas inactivadas disponibles, de vía de administración intramuscular, no deben administrarse en menores de 2 años, porque obtienen respuestas vacunales muy pobres.

La vacuna atenuada, de administración oral, no debe administrarse a:

  • Menores de 5 años.
  • Embarazadas.
  • Personas con enfermedad gastrointestinal aguda.
  • Personas con tratamiento concomitante con antibióticos o ciertos antipalúdicos.
  • Personas con inmunodeficiencia congénita o adquirida, incluyendo el tratamiento concomitante con fármacos inmunosupresores o quimioterapia (p.ej. inhibidores de la mitosis).
  • Personas con intolerancia hereditaria a la fructosa.

¿Qué reacciones pueden presentarse?

Generalmente los dos tipos de vacunas son bien toleradas.

Las vacunas inactivadas pueden producir reacciones locales leves y de corta duración como, enrojecimiento, hinchazón y dolor en el lugar de la inoculación, y en raras ocasiones fiebre, náuseas, vómitos, dolor muscular o articular.

La vacuna atenuada oral, puede ocasionar dolor abdominal, náuseas, vómitos y diarrea, o cefaleas.

 

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